Espécies

Su gran capacidad para potenciar el sabor permite que con cantidades muy pequeñas se consigan grandes efectos aromáticos y sabrosos en los alimentos.

Etimológicamente especias proviene de la palabra latina especies.

Técnicamente se considera una especia a las partes duras, como las semillas o cortezas, de ciertas plantas aromáticas, aunque por similitud, muchas veces también se engloba a las fragantes hojas de algunas plantas herbáceas, cuyo nombre culinario es hierbas.

La mayoría de las especias puede considerarse nativa de las regiones tropicales de Asia, y de las islas Molucas en Indonesia  (islas de las Especias), aunque algunas se encontraban en el Mediterráneo (anís, mostaza).

Las especias que usamos actualmente son en muchos casos las mismas que se usaban en la Antigüedad, (clavo, nuez moscada y canela) más aquellas  llevadas a Europa por los conquistadores y colonizadores de América (vainilla, chile, cacao) 

Debido a sus propiedades aromatizantes es posible que alimentos insípidos o desagradables, aunque muchas veces nutritivos, pasen a ser gustosos y sabrosos sin perder sus propiedades nutritivas. Muchas de ellas deben tomarse con precaución ya que pueden resultar tóxicas en concentraciones elevadas.

Su gran capacidad para potenciar el sabor permite que con cantidades muy pequeñas se consigan grandes efectos aromáticos y sabrosos en los alimentos.Se pueden clasificar las hierbas y especias en dos grupos, las que modifican, tanto el sabor, como el aspecto de los alimentos, en este grupo estarían el azafrán, la canela, el tomillo y el romero, entre otros; y las que excitan el paladar, entre las que se encuentran la pimienta, el pimentón, la nuez moscada y las diversas variedades de chiles. La cantidad de platos que se pueden cocinar con unas y otras, tanto solas como mezcladas, es muy elevada; esto hace que las distintas cocinas de cada cultura adquieran un toque característico.