Aromaterapia

Mediante sus fragancias y propiedades terapéuticas, los aceites esenciales nos acarician tiernamente en todos nuestros niveles existenciales (psicológico, físico, emocional, espiritual y social).

La Aromaterapia, es un técnica que se basa en las propiedades curativas de los aceites esenciales con fines terapéuticos, tanto a nivel físico como emocional.

Los aceites esenciales son los compuestos químicos naturales que contienen algunas de las sustancias responsables del aroma y la fragancia de las plantas. Son líquidos volátiles procedentes de la destilación  por vapor de agua de las plantas medicinales y es 100% molécula aromática.

Cada aceite se obtendrá de una sección concreta de la planta, se utilizan las hojas, los pétalos, las raíces, las cáscaras de los frutos, las maderas, las semillas o los troncos. Pero puede suceder que tomando diferentes partes de una misma planta, obtengamos aceites esenciales diferentes. Por ejemplo, si tomamos las cáscaras de la naranja, se obtiene el aceite esencial de Naranja; si cogemos las flores, el aceite esencial de Azahar  o Neroli, y si tomamos las hojas, el aceite esencial de Petit Grain.

Los procesos de obtención de los aceites esenciales, dependerá de la parte de la planta que se utilice, siendo los más empleados la destilación al vapor y la presión en frío. Hay un proceso que es más costoso y complicado que sirve para obtener el aceite esencial de flores delicadas, es el denominado "enfleurage" o enfloració.

La Aromaterapia no es una terapia nueva, no es una creación de nuestra época; todo lo contrario, se remonta a los orígenes del hombre, donde en los pueblos primitivos y varias culturas en la antigüedad como: los egipcios, los chinos, los Indios, los griegos y los romanos, ya utilizaban las plantas y los aceites esenciales con fines medicinales, cosméticos y en sus rituales religiosos.

En el S.XII implanta en Europa el concepto de aromaterapia, junto con los conocimientos del proceso de destilación por corriente de vapor.

En Europa occidental, los aceites esenciales se han utilizado en perfumería desde el SXVI.

René-Maurice Gattefossé (1881-1950), químico francés, acuñó el término "Aromaterapia".

Madame Marguerite Maury (1895-1968), bioquímica australiana, introdujo la Aromaterapia en Gran Bretaña, en los años setenta propuso la aplicación de los aceites en los masajes. Gracias a su labor, hoy en día somos muchos los profesionales que utilizamos esta técnica.

El sentido del olfato es el primero que se estimula con la Aromaterapia, está conectado directamente con el sistema límbico que es la parte del cerebro que controla las emociones y la memoria. Al respirar ciertos aromas estos influyen en el estado de ánimo, mejoran la concentración, favorecen la relajación y aligeran la depresión.

Cuando aplicamos los aceites esenciales hay que saber cómo se pueden utilizar y las diferentes formas de aplicación, teniendo siempre en cuenta las características de la persona para conseguir unos buenos resultados en los tratamientos.

Mediante sus fragancias y propiedades terapéuticas, los aceites esenciales nos acarician tiernamente en todos nuestros niveles existenciales (psicológico, físico, emocional, espiritual y social).