07/10/2015

Alimentación en el veranillo de San Martin

El otoño está relacionado con el elemento Tierra, su órgano es la Bazo, el Páncreas y el Estómago, su emoción es la reflexión, su color son los amarillos, anaranjados, marrones, su sabor es el dulce y los hombros son su territorio corporal.

Alimentación en el veranillo de San Martín

Cada estación tiene un tipo de energía específica y lo que tenemos que hacer, es saber conectar con ella para poder obtener armonía, salud y bienestar.
El otoño tiene dos etapas bien diferenciadas, cada una con su energía específica, una es el final del verano o veranillo de San Martín, que comienza aproximadamente la última semana de agosto y dura hasta mediados de octubre. Se caracteriza por una meteorología más inestable, la llegada de las primeras tormentas, el día es un poco más corto y las noches son más frescas.
En la Medicina Tradicional China cada estación del año tiene relación con un elemento, un órgano, una emoción, un color, un sabor, un territorio del cuerpo, es la teoría relacionada con los cinco elementos.
El otoño está relacionado con el elemento Tierra, su órgano es la Bazo, el Páncreas y el Estómago, su emoción es la reflexión, su color son los amarillos, anaranjados, marrones, su sabor es el dulce y los hombros son su territorio corporal.
En este ciclo la energía se mueve en una dirección descendente, estabilizándose, recogiéndose y centrándose. Es un movimiento que hace una transición suave desde la energía de expansión, dispersión y relajación del verano hacia la energía de máxima contracción y concentración del otoño.
El Veranillo de San Martín es la época ideal para prepararse para el otoño y para empezar a calentar, centrar, calmar y estabilizar nuestro organismo. Debemos empezar a eliminar los alimentos más veraniegos como las frutas, verduras crudas, bebidas frías, ensaladas para pasar a tomar alimentos más templados, calientes, sopas, guisos y más ricos con nutrientes.
Los alimentos deben ser naturales, biológicos, estacionales y locales para poder aportarnos la máxima energía, en esta época es el momento de las calabazas, boniatos, castañas, cebollas, coles coliflores, remolacha y legumbres como el mijo, la quinoa, la avena, el arroz que son de forma más o menos redonda y aportan la dulzura para tonificar los órganos mencionados anteriormente. Sí seguimos consumiendo alimentos frescos se creará frío interno que sumado al frío ambiental provocará resfriados, diarreas, cansancio y decaimiento.
Es un buen momento para reforzar nuestro sistema inmunológico con complejos vitamínicos y minerales, con jalea real, con setas chinas como el Reishi, el Shitake, el Maitake y el Cordyceps, plantas como la Equinácea, la Uña de gato, el Saúco negro, entre otros, y tonificar los órganos relacionados de esta época con la Acupuntura y moxibustión.

Sí hacemos una buena preparación en esta etapa pasaremos a Otoño propiamente dicha, que será a finales de octubre, totalmente preparados y renovados